MÁRTIRES DE CONSTITUCIÓN… UNA LUZ DE ESPERANZA

Su muerte nos señaló que somos personas y no máquinas; que somos trabajadores de carne, hueso y alma…que no somos sólo entes que transfieren servicios y colocan productos o que hipotecan su integridad por un sueldo o un bono de productividad.

Queridos Compañeros:

Es de justicia iniciar esta editorial recordando a nuestros hermanos de la Sucursal Constitución que nos dejaron trágicamente: María de Los Ángeles, Héctor, Julio y Renssel.

Su partida trajo dolor y angustia a la familia BancoEstado, pero su muerte física no sería en vano. La cadena de emoción y sentimiento que surgió a lo largo del país en torno a ellos fue impresionante; miles de mensajes virtuales ayudaron a diluir el dolor que sentían sus más cercanos y nos hizo compartir entre todos el efecto que aún nos causa el misterio de la muerte.

Por un instante, la solidaridad desplegada de norte a sur nos hizo volver la mirada hacia el componente esencial de toda relación humana: el amor por el otro…

El sentimiento que su partida nos inspiró fue la cápsula que nos rescató de las profundidades del individualismo en que el sistema nos intenta sepultar; su muerte nos señaló un camino de esperanza y también de paz organizacional. Nos recordó que este Banco no es solo bancarización, rentabilidad y eficiencia…claro que no; esta Empresa es mucho más que aquello que nos pretenden hacer creer. Como antorcha en la penumbra, nos señaló que somos personas y no máquinas; que somos trabajadores de carne, hueso y alma…que no somos solo entes que transfieren servicios y colocan productos o que hipotecan su integridad por un sueldo o un bono de productividad.

Por el contrario, nos recordó que más allá de la muerte está el milagro de la vida, encarnado en la frágil María Isabel, única sobreviviente que entre los fierros retorcidos surge ilesa, casi intacta, para señalarnos –milagrosamente- que aún hay vida en el Planeta BancoEstado. Que nos reclama, sin saberlo, que debemos recuperar la cordura. Que debemos valorar más a las personas y a la vida misma. Que la unidad no sólo debe ser de pensamiento, sino también debe serlo en la acción. Que resulta urgente construir una Empresa viable no sólo hacia los clientes, sino también hacia el interior de este cuerpo y los órganos vitales que lo mantienen respirando…sus trabajadores.

Queridos María de los Ángeles, Héctor, Julio y Renssel: sabemos que no alcanzaron a llegar al Banco ese día…ojalá sí lo haga vuestro mensaje de vida.

Que así sea.

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Autor del articulo

Este artículo fue escrito por sindicatobech quien ha escrito 3 artículos en Blog.

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